¡Que tal queridos lectores! Hoy les
quiero platicar de uno de esos libros emotivos que te llegan y, como todo buen
libro, te marcan.
Este hermoso libro es de una autora
a la que le tengo un especial cariño, mi primer reseña fue de mi libro favorito
de ella. Pearl S. Buck en este libro nos cuenta la historia de tres
generaciones de una familia de campesinos en la China precomunista. Nuestro
protagonista lleva por nombre Wang Lung el cual es un muchacho nacido en una
clase social que no le permite aspirar a mucho... es un campesino. Desde que
murió su madre se ha dedicado a cuidar a su padre y a labrar la tierra que
poseen él y su progenitor.

La vida sigue su curso y como buen
hombre que padece carencias, le da todo a sus hijos, haciendo de ellos hombres
vagos sin amor a la tierra, la buena tierra. Este hecho los lleva a despreciar
esa tierra que sacó a su padre adelante y le enseña a él, en sus últimos días
que nada le dará más en esta vida que la buena tierra. En esos días
descubre que los errores sólo se pueden aprender cuando nos pasan y se da
cuenta de las diferencias que hay entre sus hijos y él.
Pues bien, ¿Qué les puedo decir? Es un libro
amargo, que trata con crudeza una realidad cargada de injusticias,
supervivencia, humanidad, resignación y dolor; por lo que una vez leído,
resulta imposible no recomendarlo. Este hermoso libro lo leí entrando a mis
veintes y lo sufrí y disfruté como a pocos.
Espero mi referencia no les resulte
muy gris o vaga y consiga el objetivo principal que es invitarlos a leer el
libro, no está de más recordarles que lo pueden encontrar ya en la EmBriónteca. Que tengan
un bonito día :)