martes, 21 de junio de 2016

97. EL CASTILLO DE LA PUREZA


Gabriel Lima (Claudio Brook) está convencido de que el mundo exterior es dañino para su familia y ha mantenido encerrados en su casa, a su esposa Beatriz (Rita Macedo) y a sus hijos por 18 años, de esta manera cree y ha convencido a su familia que estarán alejados de la corrupción y los vicios del mundo exterior.




El padre es vendedor de raticida que es fabricado y empacado por la familia, así que solamente el puede salir a comerciar el producto y también es el único que tiene contacto con los males que trata de evitar a su propia familia, pues en algunas de las escenas se lo ve pagando por "placer".


La familia podría salir si así lo quisiera, pero Beatriz y sus hijos están sometidos a la voluntad de Gabriel y obedecen siempre sus instrucciones, en algún momento se ve a Beatriz sacar la basura y a una de sus hijas que corre hacia a ella.




La situación cambia cuando Gabriel sorprende a sus hijos, Porvenir (Arturo Beristáin) y Utopía (Diana Bracho) en una situación no apropiada para los hermanos, razón por la cual los golpea castiga y encierra.

Finalmente los hijos escriben una nota esperando ser rescatados, pero la nota termina pisoteada por la gente. Cuando todo parece estar bien el padre sale a hacer su venta y le solicitan el permiso para comercializar sus productos, llevando con el a la policía a su casa y la confusión desencadena en hechos violentos, con lo que concluye la película.


Esta película está basada en hechos reales sobre la vida y acciones de Rafael Pérez Hernández y Sonia María Rosas Noé, quienes procrearon 8 hijos de los que sobrevivieron; Indómita, Libre, Soberano, Triunfador, Bienvivir y Librepensamiento.


Rafael se volvió cada vez más violento y más loco. Golpeaba frecuentemente a su mujer, a veces hasta la agarraba a patadas. Sonia llegó a tenerle tanto miedo que Rafael la dominaba con la sola mirada.


Para entonces, él estaba convencido de que la maldad dominaba al mundo y había que aislarse de ella para mantenerse puro.Por eso sus hijos nunca abandonaban la casa ni iban a la escuela ni salían a divertirse. Si sabían leer y escribir era porque su madre les enseñó a escondidas.

En algún momento su hijo Libre trepó a un árbol y logró ver como era el mundo, pero por temor a su padre lo confesó y ante esto Rafael fue llevando uno a uno de sus hijos a la merced, para que conocieran un mundo sucio y corrompido justo como el que el les había descrito. 

El 24 de julio de 1959 la familia fue liberada por la policía y Rafael Pérez Hernández se suicidó en la cárcel en 1972, el mismo año que Arturo Ripstein estrenó la película "El castillo de la pureza".

Ficha técnica:
El castillo de la pureza
México, 1972
Dirección: Arturo Ripstein
Guión: Arturo Ripstein y José Emilio Pacheco
Fotografía: Alex Phillips; operador de cámara: León Sánchez.


les dejo aquí el LINK con la historia real bastante más completa

Poison Rose


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